{"id":755356,"date":"2025-06-12T06:00:00","date_gmt":"2025-06-12T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/caretas.pe\/?p=753747"},"modified":"2025-06-12T06:00:00","modified_gmt":"2025-06-12T11:00:00","slug":"sendero-luminoso-ano-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/?p=755356","title":{"rendered":"Sendero Luminoso: A\u00f1o 1"},"content":{"rendered":"\n<p>El 17 de mayo de 1980, en v\u00edsperas de las elecciones generales que pondr\u00edan fin a doce a\u00f1os de dictadura militar, un grupo de desconocidos prendi\u00f3 fuego a las \u00e1nforas en la comunidad de Chuschi, en la provincia ayacuchana de Cangallo. Ese hecho simb\u00f3lico, casi anecd\u00f3tico para la prensa nacional del momento, fue el punto de partida de dos d\u00e9cadas de violencia pol\u00edtica que dejar\u00edan m\u00e1s de 69 000 muertos en el Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>En su edici\u00f3n 614, del 8 de septiembre de 1980, CARETAS titul\u00f3 una de sus primeras coberturas sobre la organizaci\u00f3n con un nombre que hoy suena ins\u00f3lito: \u201cSenderito ominoso\u201d. Pero no estaba desencaminado. El art\u00edculo advert\u00eda sobre una izquierda radical \u201caislada de todo movimiento popular poderoso, acompa\u00f1ada solo de sus fantasmas\u201d, que emerg\u00eda desde los claustros universitarios de provincias para ensayar una insurgencia armada. \u201cLa izquierda tiene la obligaci\u00f3n de aislar a\u00fan m\u00e1s este peque\u00f1o y realmente ominoso sendero\u201d, se le\u00eda en el texto, que reclamaba un divorcio entre la nueva violencia emergente y la izquierda legal. Tristemente, la toma de distancia no fue lo r\u00e1pida ni contundente que la realidad demandaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese \u201csenderito\u201d al que la revista se refer\u00eda estaba presuntamente liderado por Abimael Guzm\u00e1n, Luis Kawata Makabe y Osm\u00e1n Morote Barrionuevo, todos dirigentes de una c\u00e9lula mao\u00edsta con influencia en el Partido Comunista del Per\u00fa \u2013 Bandera Roja, especialmente en la Universidad Nacional San Crist\u00f3bal de Huamanga. La vieja PIP hab\u00eda detenido esa semana a una decena de activistas, pero lo m\u00e1s significativo no era la captura, sino la convicci\u00f3n que transmit\u00edan en su prop\u00f3sito. \u201cHace seis meses se despidieron de los claustros, entre risas ajenas, anunciando que se iban a \u2018desatar la guerra popular\u2019 y el desborde campesino\u201d, advert\u00eda la nota.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/caretas.pe\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/75-1152x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-753750\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La voladura de torres el\u00e9ctricas marc\u00f3 el ingreso definitivo del terror a Lima. En mayo de 1981, CARETAS alert\u00f3 sobre la expansi\u00f3n senderista y denunci\u00f3 que la capital se hab\u00eda convertido en \u201cla segunda capital del terrorismo\u201d.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">AYACUCHO EN LA ANTESALA DEL TERROR<\/h2>\n\n\n\n<p>Otro gran registro inicial de CARETAS fue en diciembre de ese mismo a\u00f1o, con el reportaje \u201cBim Bam Bum en Ayacucho\u201d, escrito por Patricio Ricketts Rey de Castro con fotograf\u00edas de \u00d3scar Medrano. El texto retrataba a Ayacucho como una ciudad atrapada entre su barroco esplendor colonial y una tensi\u00f3n creciente. La descripci\u00f3n del arequipe\u00f1o era tan literaria como inquietante: \u201cAyacucho sufre un ataque agudo de la enfermedad de nuestros d\u00edas: el terrorismo\u201d, se\u00f1alaba. \u201cEl 28 de julio, mientras el Per\u00fa viv\u00eda la euforia del renacimiento democr\u00e1tico, la brocha gorda anunci\u00f3 en todas las calles, con grandes letras rojas, que el comienzo del nuevo tiempo hist\u00f3rico era otro: el comienzo de la lucha armada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las pintas y los panfletos firmados por el Partido Comunista del Per\u00fa \u2013 Sendero Luminoso ya eran cotidianos en los muros de Ayacucho. En apenas seis meses, los atentados terroristas hab\u00edan llegado a 232 \u2013sin contar los operativos de provisi\u00f3n de explosivos\u2013 y la cuenta total superaba los 300 actos de violencia. Lima, entonces, se hab\u00eda convertido en \u201cla segunda capital del terrorismo\u201d, con 81 atentados en su haber, solo superada por Ayacucho, la capital de la lucha armada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"753755\" src=\"https:\/\/caretas.pe\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/757575757.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-753755\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"753753\" src=\"https:\/\/caretas.pe\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/757575.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-753753\"\/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\">En diciembre de 1980, el reportaje de Patricio Ricketts retrat\u00f3 una ciudad barroca y herida. Ayacucho se preparaba, sin saberlo, para convertirse en epicentro del horror.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">EDITH LAGOS: EL ROSTRO TEMPRANO DEL TERROR Y EL MITO<\/h2>\n\n\n\n<p>En la noche del 24 de diciembre de 1980, Ayacucho fue escenario de una perturbadora escenograf\u00eda: perros callejeros aparecieron colgados de postes y \u00e1rboles, con carteles en sus cuerpos que dec\u00edan \u201cTeng Siao Ping revisionista\u201d o \u201cViva la guerra popular\u201d. Aquel mensaje crudo y teatral \u2013mezcla de ensayo mao\u00edsta y brutalidad\u2013 marc\u00f3 una de las primeras irrupciones del lenguaje simb\u00f3lico del terror senderista.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo contexto fue detenida Edith Lagos, una joven ayacuchana de apenas 18 a\u00f1os, sindicada como dirigente de Sendero Luminoso y vinculada a los atentados con dinamita perpetrados contra la sede del Jurado Nacional de Elecciones, Entel Per\u00fa, y la Municipalidad Provincial de Ayacucho. La cobertura de CARETAS de la \u00e9poca la describe como \u201cuna chica de armas tomar\u201d, astuta y reservada, seg\u00fan fuentes de la PIP, y destacaba su negativa a colaborar con las investigaciones: \u201cSoy inocente y nada tengo que ver con las imputaciones que me hace la polic\u00eda\u201d, declaraba ante las autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p>Su detenci\u00f3n desat\u00f3 controversia. No solo por las pruebas circunstanciales, sino por la rapidez con que fue devuelta a Ayacucho bajo custodia judicial. CARETAS recogi\u00f3 la tensi\u00f3n de un episodio que comenzaba a revelar la incapacidad del sistema legal para procesar de forma efectiva a los primeros cuadros senderistas. \u201cEn una sociedad donde se respetan los derechos humanos, la libertad es un derecho, y un deber exigirla\u201d, afirm\u00f3 Lagos al defenderse en p\u00fablico, reclamando una legalidad ausente.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su temprana liberaci\u00f3n y posterior ca\u00edda en combate en 1982 \u2013abatida por la Guardia Republicana\u2013, Edith Lagos se convirti\u00f3 en m\u00e1rtir dentro del imaginario senderista. Su entierro, multitudinario y coreografiado, fue un hito simb\u00f3lico del a\u00f1o dos de la guerra. Pero su figura ya comenzaba a irradiar desde aquel primer a\u00f1o de violencia, como ejemplo de c\u00f3mo Sendero Luminoso constru\u00eda identidades radicalizadas, que fusionaban juventud, rebeld\u00eda, ideolog\u00eda y fatalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La imagen de Lagos, reproducida en panfletos, pintas y c\u00e1nticos, inaugur\u00f3 una narrativa de hero\u00edsmo subversivo que ser\u00eda replicada con otros militantes ca\u00eddos en los a\u00f1os siguientes. Su caso tambi\u00e9n ilustr\u00f3 las grietas del aparato policial y judicial frente a un fen\u00f3meno nuevo, que ya dejaba de parecer una extravagancia universitaria para instalarse como amenaza concreta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"753752\" src=\"https:\/\/caretas.pe\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/775-512x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-753752\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La primera detenci\u00f3n de Edith Lagos, en 1980, fue seguida de una liberaci\u00f3n temprana. Ministro de Justicia Felipe Osterling enfrent\u00f3 interpelaci\u00f3n y estuvo entre los primeros pol\u00edticos que debieron interpretar el fen\u00f3meno.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"753751\" src=\"https:\/\/caretas.pe\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/755-512x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-753751\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El atentado de Chuschi marc\u00f3 el inicio del periodo de violencia 1980-2000. La cobertura de CARETAS document\u00f3 desde sus inicios al grupo mao\u00edsta Sendero Luminoso, que emergi\u00f3 desde los claustros universitarios hacia un ba\u00f1o de sangre que desafi\u00f3 al Estado y fractur\u00f3 al pa\u00eds. Esta es la cr\u00f3nica del primer a\u00f1o del terror.<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">KAWATA MAKABE: \u00bfTIBUR\u00d3N O LORNA?<\/h2>\n\n\n\n<p>Otro episodio de aquel primer a\u00f1o apareci\u00f3 en las p\u00e1ginas de la edici\u00f3n 638, el 2 de marzo de 1981, bajo el t\u00edtulo \u201c\u00bfTibur\u00f3n o lorna?\u201d, en referencia al supuesto dirigente senderista Luis Kawata Makabe. El matem\u00e1tico de ascendencia japonesa fue detenido por la PIP en septiembre de 1980 como presunto ide\u00f3logo de los atentados, pero fue liberado al no encontrarse pruebas. CARETAS convers\u00f3 largamente con \u00e9l durante su detenci\u00f3n, aunque finalmente declin\u00f3 ofrecer una entrevista formal.<\/p>\n\n\n\n<p>No mostr\u00f3 inconveniente en declarar su simpat\u00eda hacia esta organizaci\u00f3n, pero asegur\u00f3 que nunca milit\u00f3 en ella. \u201cMenudo y delgado como un jockey, impecablemente peinado con raya a la izquierda y vestido con pantal\u00f3n celeste y camisa crema con adornos horizontales, Kawata daba la impresi\u00f3n de ser m\u00e1s bien un visitante respetado que un detenido\u201d, se le\u00eda en el perfil.<\/p>\n\n\n\n<p>La captura y liberaci\u00f3n de Kawata evidenciaron el desconcierto inicial de las autoridades. En otra nota, CARETAS destacaba el descontrol oficial: \u201cEl ministro del Interior tuvo que recurrir a un apunte para recordar el nombre de Luis Kawata Makabe cuando anunci\u00f3 su captura\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"753756\" src=\"https:\/\/caretas.pe\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/7575757575.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-753756\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Luis Kawata fue sindicado como l\u00edder senderista en 1980. Su captura y posterior liberaci\u00f3n evidenciaron el desconcierto inicial de las autoridades.<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">EL TERROR LLEGA A LIMA<\/h2>\n\n\n\n<p>Al cerrar el primer a\u00f1o de vida p\u00fablica de Sendero, el 11 de mayo de 1981 se public\u00f3 \u201cEl terror llega a Lima\u201d, en la edici\u00f3n 647. Se documentaba la expansi\u00f3n del conflicto con la voladura de torres de alta tensi\u00f3n, atentados contra estaciones de energ\u00eda, sabotajes y ataques armados. La capital, antes considerada una burbuja, era ya escenario frecuente del accionar senderista. \u201cLima ha pasado a ser la segunda capital del terrorismo\u201d, sentenciaba la revista.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo n\u00famero alertaba sobre una peligrosa escalada y criticaba el doble discurso de algunos sectores pol\u00edticos. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no una declaraci\u00f3n multipartidaria que desactive cualquier pretexto de cacer\u00eda de brujas?\u201d, se preguntaba CARETAS, apelando a la responsabilidad de la izquierda parlamentaria.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-4 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"753758\" src=\"https:\/\/caretas.pe\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ABIMAEL.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-753758\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Primeras im\u00e1genes atribuidas a Abimael Guzm\u00e1n en los reportes de inteligencia de la \u00e9poca, antes de convertirse en el rostro absoluto del terror.<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LECTURA DESDE EL PRESENTE<\/h2>\n\n\n\n<p>La cobertura inicial de CARETAS document\u00f3 sin eufemismos ni complacencias la emergencia de un grupo terrorista que a\u00fan no era reconocido como tal por buena parte del espectro pol\u00edtico. El propio nombre del primer art\u00edculo seleccionado para este recuento \u2013\u201cSenderito\u201d\u2013 revela la incertidumbre y hasta el desconcierto con que se miraba el fen\u00f3meno. Pero tambi\u00e9n hay una advertencia clara y reiterada: no se trataba de una escalada com\u00fan ni de una fracci\u00f3n marxista m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Sendero Luminoso, como bien lo registr\u00f3 la revista en su primer a\u00f1o de actividad, no se consideraba un movimiento nacionalista o social, sino la \u201cvanguardia de la revoluci\u00f3n mundial\u201d. Un proyecto fan\u00e1tico, dogm\u00e1tico y totalitario que en poco tiempo dejar\u00eda claro su desprecio por la vida humana.<\/p>\n\n\n\n<p>A cuatro d\u00e9cadas de distancia, aquellas primeras cr\u00f3nicas sobre Sendero Luminoso no solo informan. Son un espejo inquietante de una sociedad que, al recuperar la democracia, tambi\u00e9n abri\u00f3 las puertas a una de las pesadillas m\u00e1s brutales de su historia reciente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-5 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"753759\" src=\"https:\/\/caretas.pe\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ASD.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-753759\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Las primeras portadas dedicadas al fen\u00f3meno alertaron sobre una violencia emergente que pocos se atrev\u00edan a\u00fan a nombrar.<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-1 is-cropped wp-block-gallery-6 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"753757\" src=\"https:\/\/caretas.pe\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/757575757575.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-753757\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El a\u00f1o uno dej\u00f3 una cuenta de muertos en ascenso. En Lima, los atentados superaban los 80. En Ayacucho, la cifra se triplicaba.<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 17 de mayo de 1980, en v\u00edsperas de las elecciones generales que pondr\u00edan fin a doce a\u00f1os de dictadura<\/p>\n","protected":false},"author":109,"featured_media":753537,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[6038],"tags":[6080,2117,2277],"class_list":["post-755356","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-edicion_2727","tag-caretas-proyecto-75","tag-democracia","tag-sendero-luminoso"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/755356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/109"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=755356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/755356\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/753537"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=755356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=755356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ebrucemo.com\/caretas\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=755356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}