Mirasol

En Jr. Choquehuanca 209, justo en la subida al Morro Solar, está el restaurante Mirasol. Se ubica en el corazón de Chorrillos, tiene una vista privilegiada al mar y un ambiente costero muy característico, con un diseño que te hace sentir con los pies en la arena. Un lugar que sorprende al entrar y del que me fui muy satisfecho.

El creador de Mirasol es el chef Andrés Rosas Vega, un chorrillano que ha desarrollado su carrera en el mundo culinario aprendiendo desde temprana edad los secretos de la cocina tradicional familiar, además de pulir su técnica junto a destacados chefs del Perú. Su pasión por el ají mirasol y el respeto que siente por este producto, han hecho que sea la base de su propuesta culinaria. Además, en su carta fusiona recetas criollas chorrillanas con influencias mediterráneas, resultando platos que combinan lo mejor de la tierra y el mar.

Mirasol destaca por ofrecer una experiencia gastronómica que rinde homenaje a la riqueza de nuestro mar y a los sabores que Andrés atesora en la memoria. Me contó que comenzó trabajando en el área de informática de un restaurante y en su tiempo libre pidió permiso para ayudar en la cocina, fue así como reafirmó su pasión por la cocina y entendió que los secretos ya los conocía. “Así cocinaban mi papá y mi mamá”. Su restaurante también es un homenaje a su familia.

El ceviche mirasol destaca en está amplia carta diseñada para complacer los exigentes paladares de los clientes locales y dar a conocer a los turistas –recibe muchos– una muestra de los sabores del Perú, en esos platos que llamamos criollos.  Este ceviche está preparado con ingredientes frescos, muy frescos destaca el chef, “Mí papá decía, el mejor ceviche es el que tiene el pescado más fresco, así que aquí tenemos la suerte de tener pescadores muy cerca y compramos el pescado todos los días”.

Pulpo a la Brasa y Camarones al Ajillo son opciones que resaltan la técnica y el sabor característico de la cocina marina, el tacu tacu con lomo y mariscos salteados o el risotto de langostinos a la chorrillana, son platos deliciosos y muy bien servidos, de sabores intensos y muy ricos. A Mirasol hay que ir con hambre o en mancha para disfrutar sin temor.

Recientemente he escrito mucho del mushiame, pero este de bonito que sirven en Mirasol me dejó gratamente sorprendido y no puedo dejar de contarlo. Es elaborado de forma impecable con técnicas tradicionales de curado que convierten el humilde bonito en una maravilla.

La carta se complementa con una selección de cócteles elaborados con pisco artesanal, perfectos para maridar con las propuestas del menú, y hay una atractiva oferta en postres como el cheesecake de aguaymanto, y la tulipa de helados artesanales

El restaurante opera de martes a domingo en un horario de 12:00 a 17:00, ideal para disfrutar de un almuerzo con vista al mar. Su ubicación, en una zona con fácil acceso, permite llegar en taxi, automóvil o transporte público. No hay nada que temer y siempre viene bien ir a comer fuera de los circuitos tradicionales en la ciudad.

Mirasol es un restaurante familiar donde los Rosas Vega han sabido combinar tradición e innovación en cada uno de sus platos. Es perfecto para compartir un almuerzo familiar o con amigos, en un lugar bonito donde vas a comer bien y saldrás muy satisfecho.

Los invito a seguir descubriendo lugares para comer, porque comer es necesario, pero comer bien es una elección.